Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se debe a que los ignorantes están completamente seguros, y los inteligentes llenos de dudas.
viernes, 1 de mayo de 2015
El mundo al revés
sábado, 30 de agosto de 2014
El enojo de Lagos y Piñera
"El ministro Elizalde comparó ambas intervenciones, señalando que Lagos piensa en el futuro del país y Piñera en sí mismo. Ello es falso. Ambos piensan en ambas cosas. Y la paradoja es que el diagnóstico terminó siendo bastante similar..."
Por Francisco Jose Covarrubias
Uno es abogado, el otro economista. Uno se doctoró en Duke, el otro en Harvard. Uno se opuso a Pinochet, el otro también. Uno es famoso por su dedo, el otro por su billetera. Uno fue uno de los mejores presidentes de la historia de Chile. El otro también. Uno parece haber colgado la banda definitivamente, el otro parece tenerla lista para ser usada. Uno es Lagos, el otro es Piñera.
La paradoja del destino hace que, en menos de una semana, hayan salido los dos a hablar y que ambos hayan criticado el estado de situación actual. Piñera en forma frontal y algo tosca. Lagos solapadamente y de forma elegante.
Como era de esperar, la reacción de La Moneda tuvo que ser distinta, pero terminó siendo completamente incoherente, además de agresiva.
Cuando Piñera dijo que "hay que recuperar una mayor sensatez y moderación en la forma de implementar las reformas", Peñailillo le salió al paso. Y en una reacción -orquestada en el segundo piso de La Moneda- se inventó la "institución de los ex presidentes", tratando de establecer que los ex mandatarios solo pueden hablar de los "grandes temas" y el resto del tiempo escribir memorias, tener un rol decorativo o jugar canastas.
Lo que está claro es que Peñailillo no ayudó a cuidar esa "institución". Cuando dice que Piñera "dejó la economía a la baja", "destruyó la salud pública", "no cumplió nada su agenda antidelincuencia" y "destruyó las instituciones", no solamente está respondiendo con una bomba atómica un pequeño disparo, sino que está derechamente distorsionando la realidad.
Pero nadie podía imaginar lo que ocurriría una vez terminado el exabrupto con Piñera. Lagos fue a CasaPiedra -uno de los estadios donde mejor juega- y levantó la voz. Durante 51 minutos no voló ni una mosca. No habló de las relaciones internacionales del país ni de la pobreza en África (como probablemente le habría gustado a La Moneda), sino que llegó hasta las casetas de cobro del camino a Valparaíso. Es decir, la "institución de los ex presidentes" preocupada por cómo los automovilistas pagan sus peajes. Pero Lagos no se quedó ahí. Si se descifra lo que dijo en Icare, se obtiene una crítica tan frontal y tan de fondo como la que había dicho Piñera pocos días antes.
Cuando Lagos dice "que todo aquello que es concesionable, se concesione; que todo aquello que sea financiable por privados se libere", ¿qué habrá pensado doña Helia, que con orgullo sepultó las concesiones hospitalarias, para evitar el lucro en la salud?
Cuando Lagos dice, por ejemplo, que las universidades chilenas deberían tener más alumnos extranjeros porque "caramba que es buen negocio recibir estudiantes extranjeros en las universidades", citando lo que pagan estos estudiantes en distintos países, ¿qué habrá pensado Eyzaguirre sobre sus patines, que considera la búsqueda de ganancias en la educación como algo espurio?
Cuando Lagos dice "se construye sobre los hombros del que lo antecedió. No descubramos cada vez el Mediterráneo. Tratemos de mantener una línea larga en el tiempo que nos permita mantener el tranco". ¿Que habrá pensado Quintana, Navarro, Teillier, Girardi y su retroexcavadora?
En fin, cuando dice "aquí falta decisión política", ¿qué habrá pensado Bachelet?
Elizalde comparó ambas intervenciones, señalando que Lagos piensa en el futuro del país y Piñera en sí mismo. Ello es falso. Ambos piensan en ambas cosas. Y la paradoja es que el diagnóstico terminó siendo bastante similar.
Hay que recordar lo que señaló un político español que todavía vive: "La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas". Y los ex presidentes no solo tienen el derecho, sino que también el deber de hablar. Otra cosa es si les conviene hacerlo.
La borrachera de la Nueva Mayoría de querer -en vez de hacer cambios graduales- destruir los cimientos de lo construido en los últimos 30 años; la utopía de pretender que la ingeniería social puede corregir todo los males del país; la ilusión de pretender que los privados seguirán invirtiendo como si nada, pese a las permanentes amenazas de pateaduras; tiene al país al filo de la recesión.
Quizás no estaría mal que vuelvan a escuchar en La Moneda S/N -aunque sea con la luz apagada y con el volumen bajo- lo dicho por Lagos y Piñera en los últimos días. Probablemente, serviría para los próximos 3 años.
Quizás no estaría mal volver a tener en la Moneda S/N a Lagos o a Piñera en 2018. Probablemente serviría para los próximos 30 años.
Comunistas y compañeros de ruta
Los compañeros de ruta de los comunistas -entre los cuales debe ser considerado el señor Percival Cowley por los méritos acumulados durante décadas- han sido desde los años 30 la punta de lanza para intentar descalificar a quienes desenmascaramos a sus mentores.
Si hay algo que descoloca a los comunistas es la persistencia de unos pocos para insistir en los defectos de su ideología y en los crímenes cometidos en el mundo entero. Tratan, entonces, de desvirtuar nuestras críticas con la suposición del odio. No argumentan, porque no les cabe en la cabeza que el terror que habitualmente utilizan no haya sido eficaz con todos y cada uno de sus detractores. Nos suponen el odio, justamente, quienes lo han sembrado y cultivado; buscan así anular nuestra legítima decisión de ayudarlos a entenderse a sí mismos.
Es lo que ha hecho, una vez más conmigo, el señor Cowley. No hay un argumento respecto de mi columna en su carta: simplemente se expresa la perplejidad de seguir encontrándose con quienes conocen bien el accionar comunista.
Al respecto, puedo darle una mala noticia al señor Cowley. Mientras tenga fuerzas y oportunidades, seguiré mostrando la perversión intrínseca del comunismo bajo cualquiera de sus formas, así como la ingenuidad notable de sus compañeros de ruta, incluyendo a quienes asumen esa condición desde la investidura religiosa.
Gonzalo Rojas Sánchez
domingo, 24 de agosto de 2014
Escribir para el elogio
DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ
Algunas empresas son antipáticas por naturaleza. Nos prestan servicios esenciales, pero no nos caen bien. No podemos vivir sin electricidad pero detestamos a unas compañías eléctricas que nos suscitan el mismo rechazo que las suministradoras del agua corriente o las petroleras que nos permiten movernos en nuestros coches o viajar en el transporte público. Podemos afirmar lo mismo de las grandes corporaciones internacionales. Desde las que venden comida rápida o refrescos, hasta las que nos guardan el dinero que nos sobra o nos prestan el capital que precisamos para lo que sea; al menos cuando teníamos necesidad de guardar ahorros o había posibilidad de conseguir un crédito.
jueves, 31 de julio de 2014
Persona non grata
Miércoles, 30 Julio 2014 - 1:27am
viernes, 25 de julio de 2014
MOST AMERICANS THINK THE U.S. WOULD BE BETTER GOVERNED IF MORE WOMEN WERE IN CHARGE
BY KATHLEEN DAVIS
jueves, 24 de julio de 2014
El poder político y la necesidad del silencio
Hermoso artículo que, mediante recursos literarios, nos expone una verdad enorme. Las dos dimensiones del silencio.
A ver si dejan de haber menos brutos en el mundo
Fuente: Alfonso J. Palacios Echeverría | 2014-07-23, El Pais de Costa Rica
Existe una costumbre antigua, muy antigua, que se ha ido perdiendo entre las brumas de los siglos pasados, y que se ahoga definitivamente hoy en día en medio de los estruendos de la vida cotidiana, en donde no existe tiempo para la meditación, la reflexión profunda, y el encuentro con uno mismo. Esta costumbre es la de saber disfrutar del silencio en algunos momentos del día y profundizar en las partes más alejadas de nuestra mente. Estamos viviendo en medio de un bullicio continuo, consciente e inconsciente, que produce la tecnología para –en cierta forma- embrutecernos y llevarnos por el camino de la inconsciencia y el consumismo. Y también colabora en ello el bombardeo de información, veraz o manipulada, de los múltiples medios de comunicación.
Esta es una realidad. Hemos perdido el aprecio por el silencio. El silencio interior, por una parte, y el silencio exterior, por la otra, debido a la contaminación sónica e informativa. Y por ello vivimos en las capas superficiales de nosotros mismo, y algunas personas ni siquiera se llegan a conocer a sí mismas, porque nunca han entrado dentro de sí.
Sin embargo, el silencio es un arma poderosísima en el ejercicio del poder político. Sea para ocultar o para no participar en diálogos inútiles y desgastantes, promovidos por fuerzas contrarias con malas intenciones. Por ello debemos distinguir ése silencio enriquecedor a nivel personal del silencio estratégico que usa el poder. Y la forma en que los medios de comnunicación se hacen eco de los opositores de cualquier gobierno para, en aras de mantener el "rating" de audiencia, pues el escándalo vende periódicos o aumenta la audiencia.
Las personas temen permanecer aisladas del entorno social y, por este motivo, prestan una atención continua a las opiniones y comportamiento, supuestos por la mayoría, que se producen a su alrededor. Dado que las personas gustan también de ser populares y aceptadas, se expresan de acuerdo con las opiniones y comportamientos mayoritarios.
Sin embargo, hay dos tipos de opiniones y actitudes: las estáticas, concernientes a las costumbres, por ejemplo, y las cambiantes. Con respecto a las primeras, el individuo puede optar por definirse de acuerdo con ellas o, por el contrario, permanecer aislado. Con respecto a las opiniones cambiantes, el individuo debe observar con atención en qué dirección se produce el cambio. Los individuos que entienden que el cambio se produce en la misma dirección que sus propias opiniones personales, las expondrán en público, pero, al contrario, si el cambio se produce en oposición a las suyas tenderá a ser más cauto al exponerlas en presencia de otras personas. Las personas temen permanecer aisladas del entorno social y, por este motivo, prestan una atención continua a las opiniones y comportamiento, supuestos por la mayoría, que se producen a su alrededor.
Existe un gran debate acerca de saber si los medios anticipan la opinión pública o si solo la reflejan. Según algunas teorías, conviene ver a los medios como creadores de la opinión pública. Constituyen el entorno cuya presión desencadena la combatividad, la sumisión o el silencio. Los medios son el sistema que la sociedad utiliza para informarse de aquello que no pertenece a su esfera personal. Por tanto, lo que en los medios se diga sobre un asunto influye en la construcción de la opinión de los individuos sobre ese tema.
La impotencia ante los medios puede darse de dos formas:
-La gente hace cosas para captar su atención y no lo consiguen.
- Sin buscarlo, son los medios los que se encargan de sacar a la luz hechos anónimos y de exponer a una persona como chivo expiatorio para tener de qué hablar.
El conocimiento público de alguna forma legitima y da a conocer una conducta que viola normas, y sin censurarla enérgicamente la hace más adecuada socialmente, más aceptable. Todos pueden ver que esa conducta ya no aísla. Los que rompen normas sociales anhelan con frecuencia recibir las mínimas muestras de simpatía pública. Y su avidez está justificada, porque de ese modo la regla, la norma, queda debilitada. Las dos fuentes de que disponemos para obtener información sobre la distribución de las opiniones en nuestro medio son la observación de primera mano de la realidad y la observación de la realidad a través de los ojos de los medios.
Existe la posibilidad de abordar el silencio y la política, en una relación de uso o manipulación de información, cierta o falsa, para lograr algo. Por ello es que, en primer lugar nos preguntemos: ¿qué es la política?; ¿qué implica el silencio?; ¿cómo se juega la relación entre estos dos conceptos?; ¿cómo maneja el arte los conceptos de política y silencio?; ¿cómo lo hace la historia del arte, la filosofía, la antropología, los estudios de género o el psicoanálisis?; ¿qué importancia tiene Internet en la gestión de la realidad?; ¿cuáles son las políticas de incorporación del otro?; ¿qué conceptos lleva aparejado la democracia?; ¿cuál es el papel actual del arte?; ¿cuál es el poder de la cultura?
Sabemos que estas y otras muchas preguntas no son fáciles de responder, aunque tampoco es posible evitarlas; por eso mismo se han arriesgado respuestas provisionales que atisban conclusiones o se abren hacia otros interrogantes: todo ello considerando la complejidad epistemológica que implican dichos conceptos.
Mucho se ha escrito sobre las capacidades de determinados líderes para utilizar el silencio como herramienta de comunicación. Omitir hacer comentarios hace que el político o actor pase a un segundo plano en determinadas circunstancias, de este modo puede conseguir varios objetivos:
Evitar el desgaste: En muchas ocasiones la presión mediática para que un político asista a una entrevista o responda a determinadas cuestiones pueden suponer un elemento de desgaste de su imagen pública. Evitar dicho desgaste pasa por mantenerse al margen de determinadas polémicas ajenas, en muchas ocasiones al propio dirigente.
Marcar la agenda: Dar la callada por respuesta trasmite de manera implícita que hay otros asuntos más importantes que requieren la atención de los medios, muchos de los cuales, no recogen los silencios ni las negativas de los dirigentes a responder. Así, en ocasiones, obviar un tema responde estrictamente al interés de establecer cuáles son los temas o issues a comunicar.
Evitar alimentar la polémica: En muchas ocasiones, determinados temas se enquistan y algunas preguntas se hacen con el único interés de mantener su noticiabilidad. Omitir dar respuestas a estos temas evita su retroalimentación.
Vaya por delante que la correcta gestión de estos silencios deben responder a un plan estratégico establecido con un fin comunicacional determinado y que su evaluación resulta compleja e importante, dado que los ciudadanos tienen derecho a conocer y a saber sobre determinados ámbitos de gestión. Es precisamente ahí, donde resulta complejo el determinar la idoneidad de un silencio.
¿Se entiende ahora, después de estas reflexiones, la postura del señor Presidente de la República? Los silencios sobre determinados temas podrían ser de prudencia hasta no tener información cierta sobre el estado en que encontró el aparato institucional público; una estrategia para ganar tiempo mientras la oposición se muere de las ganas por recibir señales de planes, programas o proyectos, a fin de bombardearlos desde su planteamiento; o una forma de no perder el tiempo, porque el silencio -éste tipo de silencio- es muna forma de decir: no tengo tiempo que perder en discusiones con estúpidos, fundamentalistas o envenenados. (Que a la larga resultan la misma cosa)
Hemos visto, pues, dos dimensiones del silencio: la del interior, indispensable para nuestro crecimiento espiritual e intelectual, y la del uso del mismo como instrumento del poder político. Reflexione Usted ahora.
jueves, 28 de junio de 2012
Política de comentarios
Política de comentarios, blog Cosmic Variance de Sean Carroll
CARACTERÍSTICAS DEL POPULISTA
En este vídeo podrás identificar al político populista con ejemplos de la vida real en la realidad peruana que por desgracia no ha tocado vi...
-
12-dic-2012, 02:56 Como ya conté antes, tuve deudas por tres años sin pagar y en diferentes bancos. Llegue a perdida, que es lo peor para ...
-
THE SELF-PROCLAIMED "SUPERGRAPHICS" DESIGNER HAS DIED AT AGE 83. Deborah Sussman , the designer best known for creating the ...
-
En este vídeo podrás identificar al político populista con ejemplos de la vida real en la realidad peruana que por desgracia no ha tocado vi...

