sábado, 23 de junio de 2012

Alberto Salcedo Ramos, el hombre del periodismo narrativo

23 de Junio de 2012

Autor: Jonathan Montoya García

El periodista Alberto Salcedo Ramos lanzó recientemente una nueva edición ampliada de su libro “El oro y la oscuridad. La vida gloriosa y trágica de Kid Pambelé”.
 

Salcedo Ramos considera que las redes sociales tienen la ventaja de ayudar a visibilizar el trabajo del escritor, pero que nos envanecen, dispersan y sacan a flote lo peor del humano: la vanidad.
 


Alberto Salcedo Ramos toma café con azúcar. Una, dos cucharaditas. Se sienta con desparpajo y habla. Tiene un tono de voz fuerte, que resuena. Lo que escribe también tiene su tono, el que cultivó leyendo ficción; así aprendió trucos del arte narrativo, formas de contar historias, de manejar los ritmos al narrar. Tiene sus referentes, Gay Talese y Juan José Hoyos, a quien considera el gran maestro del periodismo narrativo en Colombia en los últimos 40 años. Alberto Salcedo Ramos cuenta los episodios con los que se ha tropezado en su vida. Según él, no sirve para otra cosa más que para narrar historias. El arroz se le quema, cuando era niño sumaba dos más dos y le daba siete, combinaba el azul con el amarillo y se formaba el morado, en las clases de química se aburría tremendamente, le costaba mucho trabajo fijarse en algo que no le interesaba, ni los fenoles ni los alcoholes tenían que ver con él, las historias sí.

-¿Qué más cuenta en esta nueva edición de la historia de Kid Pambelé?

“Cuando yo publiqué esa historia me quedaron inquietudes acerca de Kid Pambelé, un personaje con mucho mundo encima, mucha vida, muchos viajes, muchas leguas de camino en la suela de los zapatos. Esa primera edición la terminé un poco angustiado por el plazo de entrega, además quedé con la amarga sensación de que me faltó contar algunas cosas, entonces lo que hice fue pagarme esa deuda, pagársela al personaje, a mi oficio y a los electores. La nueva edición tiene diez capítulos, igual que la de antes, pero tiene muchos pasajes nuevos dentro de esos mismos capítulos. Refuerzo la historia de la estadía de Pambelé en un hospital siquiátrico de Cuba, hablo mucho más de las peleas emblemáticas de él, cuando ganó el título y el contexto de ese momento, cuando lo perdió por primera y segunda vez, hablo sobre cómo era el periodismo deportivo en esa época y hablo de algunas anécdotas divertidas de Pambelé. También incluimos varias fotos nuevas de un gran valor documental que no se conocían en Colombia, las encontramos en El Nacional de Caracas porque Pambelé hizo gran parte de su trayectoria como boxeador en Venezuela, allá lo forjaron”.

-¿Antes de escribir usted tiene estructuras, borradores?

“Me gusta planear la historia, yo hago el trabajo de campo y cuando considero que ya tengo todas las piezas reunidas me pregunto cuál es la forma más apropiada para ensamblarlas, cuál es el posible tono que va a tener mi historia, cuál es la ruta de viaje que voy a seguir, dónde voy a empezar y dónde voy a terminar, qué habrá entre esos dos extremos, el principio y el fin, en qué tiempo cuento la historia, si en presente o en pasado, cuál es el punto de vista que voy a manejar.
Todas esas reflexiones parten de una valoración de los datos y de la historia. Yo he dicho varias veces que uno de los consejos más útiles que me han dado, es del escritor argentino Adolfo Bioy Casares, quien decía que un narrador debe aprender a contarse la historia él mismo, porque uno no puede contarle a los demás lo que no se ha contado a sí mismo, contársela es planearla, es enriquecerla”.

-¿Cómo hace su trabajo de campo para escribir?

“El trabajo de campo es un ejercicio de paciencia. Así lo entiendo yo. La crónica no es un género ni para impacientes, ni para hacer periodismo turístico, ni para los que creen que pueden llegar donde los personajes una sola vez a hacer unas cuatro o cinco preguntas e irse para su casa impunemente a ver qué escribe. La crónica es un género que demanda mucha inmersión en la vida de los personajes, estar atento a lo que dicen y a lo que hacen. A mí me gusta acompañar los personajes, estar mucho tiempo con ellos, verlos en sus espacios habituales, y no solo entrevistarlos, no solo cazar sus testimonios, sino ver cómo son ellos cuando están en su cotidianidad, cuando están en sus sitios de trabajo, cuando interactúan con sus semejantes”.

-¿Un personaje es auténtico cuando sabe que alguien lo está acompañando para conocerlo?

“Mark Kramer dice que ‘la mayor aspiración de todo buen reportero es convertirse en parte del paisaje’. Hay un momento en que uno llega donde el personaje y es el intruso, como diríamos coloquialmente, el metiche, el entrometido, el parche en el ojo, el mosco en la sopa, lo que disuena, lo que desentona; pero eso sucede cuando estamos recién llegados. Después uno sigue yendo, interactuando con el personaje, el personaje se relaja y como dice Mark Kramer, nos volvemos ‘parte del paisaje’. Entonces en ese momento nuestro oficio se hace más interesante porque ya no estamos frente a un hombre que posa para la foto, sino frente a un hombre que vive su vida normalmente y nos deja ser testigo de ella”.

-¿Siente algún compromiso con el lector cuando escribe?

“El compromiso es con mi oficio, hacerlo con mucho respeto, profesionalismo y rigor. No pienso en el lector, pero a veces pienso en algunos lectores que conozco. Escribo ciertos párrafos y sin proponérmelo, de manera espontánea, se me viene a la mente el rostro de algún amigo que sé que se reconocerá en ese texto, va a entender que hay una conexión y va a saber que pensé en él cuando lo escribí. Finalmente, cuando se hace un buen trabajo, el lector lo agradece y entiende que uno, aunque no se haya puesto encima la losa del compromiso, sí pensó en él porque dio su mejor esfuerzo para que se sintiera a gusto leyendo”.

-¿Cuándo vibra un texto?

“Cuando es honesto, sincero, cuando lo que dices te sale de adentro, cuando no lo redactas sino que lo escribes, cualquiera redacta, escribe solamente el que sabe escribir. Un texto vibra cuando le haces más caso al corazón que a la cabeza, porque la cabeza calcula y el corazón no”.

-¿Percibe un boom de la crónica en Latinoamérica?

“Se acaban de lanzar dos libros: “Mejor que ficción” y “Antología de crónica latinoamericana actual”, además de esto, el suplemento cultural Babelia del periódico El País de España, hizo un número dedicado a la crónica hablando del trabajo que se está haciendo en Latinoamérica. Estas tres publicaciones coinciden en que en estos momentos, la mejor literatura que se está haciendo es la literatura de creaciones de no ficción. Son los que están nombrando el mundo de una manera más sugerente, más ambiciosa desde lo estético y lo narrativo. Esta tesis puede ser discutible, yo no la creo del todo, pero me parece que sí hay un boom de narradores en el periodismo que están contribuyendo a mejorar la forma, a dejar un testimonio más lúcido sobre la realidad de nuestros países”.
 
El periodismo en las universidades
 

Dice Alberto Salcedo Ramos: "las facultades de periodismo quedaron sacudidas cuando se presentó el incidente del profesor que renunció agobiado por el mal nivel que tenían los estudiantes, una dificultad con la que se estaba enfrentando que le terminó generando una crisis con su oficio. Ese momento era apropiado para dar un debate de fondo sobre la calidad de las facultades de comunicaciones, pero desgraciadamente hubo mucha histeria, mucha rabia y pocos argumentos. El debate se colombianizó, hubo más ganas de irse contra el otro que de oír sus argumentos para ver de qué manera ese debate generaba un mejoramiento de la calidad de la educación para quienes estudian periodismo".


viernes, 22 de junio de 2012

La sotana pesa demasiado

Nunca he estado de acuerdo con el celibato sacerdotal.  Es cruel, es absurdo, es ir contra natura, contra lo que los hombres son y contra los deseos de Dios.  No creo que Dios en su infinita sabiduría, favorezca a los célibes sobre los no célibes cuando lleguen a la puerta del paraíso.  ¿Qué significaría entonces el “creced y multiplicaos y llenad la tierra”?.

Los sacerdotes deberían llevar una vida normal, deberían conocer mujeres (en sentido bíblico claro está), entiéndase: tener sexo.  Total, el sexo es digno en sí mismo, ni siquiera necesita del amor para ser dignificado.  
En lo personal creo que la mayoría formaría hogares modelos.  Digo la mayoría porque según estudios del profesor Philip Jenkins, profesor de Historia y Estudios Religiosos en la Universidad de Pensilvania, en su libro Pedofilia y sacerdotes: anatomía de una crisis contemporánea, concluye que tan sólo un 0,2% de los sacerdotes católicos han sido abusadores de menores de edad. Es decir, 1 de cada 25 sacerdotes católicos de EE.UU. ha sido acusado de pederastia.  Gente desviada hay en todos lados.
Ahora; el hecho de mantener relaciones sexuales no quiere decir que estos casos de pederastia desaparezcan como por arte de magia según la creencia popular.  La Iglesia ha acogido y protegido a pedófilos y corruptos a lo largo de su historia.  Parecería que la Iglesia obra según la frase… “todo se perdona, menos el escándalo”.  Crimen atroz por donde se lo mire.  Una disculpa del Sumo Pontífice no cerrará las heridas de aquellos niños abusados y dañados  permanentemente.  Vergüenza para la Iglesia Católica por siempre.
Retomando lo del celibato… éste fue instituido por los hombres, no por Jesucristo.  Él nunca planteó el celibato como medio obligado para alcanzar la meta divina.  En el siglo IV, algunas leyes empezaron a exigir el celibato sacerdotal entre diócesis de rito latino: se hizo manifiesto en el Concilio de Elvira; reiterándose en el Concilio de Letrán I en 1123, aunque dicha regulación no fue seguida de manera estricta. En el Concilio de Trento (1545-1563) se estableció de manera definitiva el celibato sacerdotal obligatorio tal como se lo conoce en la actualidad, en respuesta a la Reforma Protestante que permitía, e incluso promovía, el matrimonio de los sacerdotes, al tiempo que suprimía las órdenes religiosas y sus votos.
Prueba de que el celibato es una de las cosas que deberían de desaparecer de la Iglesia Católica junto con la prohibición a la masturbación, la homosexualidad y el divorcio, de otro modo la Iglesia Católica está destinada a desaparecer; es el Obispo de Merlo Moreno, Fernando María Bargalló de 59 años, de quien han sido difundidas imágenes en las que se le ve en actitudes muy íntimas  con una mujer durante unas vacaciones en un lujoso resort de Puerto Vallarta (México).
El sacerdote tuvo que mentir, diciendo que la mujer era una amiga de infancia.  Ni él mismo se lo cree.  Y por supuesto, su vía crucis está muy lejos de terminar.  Conocedor de esto y de la manera de obrar de sus colegas “pollerudos”, aparentemente habría renunciado.  Se sabe que tuvo muchos enfrentamientos con el intendente de Merlo por sus políticas sociales.  Cae de maduro suponer que quien filtró estas imágenes fue Raúl Othcehé, el Intendente de Merlo.
Al margen que fue una torpeza clamorosa, creo que lo único que le criticaría es no haber mantenido sus votos de pobreza. 
Ahora lo entiendo todo: los sacerdotes sí hacen votos de pobreza, pero para dejarla.

Vargas Llosa: "Una sociedad que lee buena literatura es más crítica y menos manipulable"

22-06-2012
Cincuenta años después de que La ciudad y los perros ganara el premio Biblioteca Breve, Mario Vargas Llosa no sabe qué influencia pudo tener su primera novela en el Perú de la época, pero está "absolutamente convencido" de que "una sociedad que lee buena literatura es más crítica y menos manipulable que otras".
"Una sociedad impregnada de buena literatura es más exigente con el mundo en el que vive y con las instituciones que la gobiernan; exige más porque sueña más, porque desea más", ha dicho esta semana Vargas Llosa al presentar ante la prensa la edición conmemorativa que las veintidós Academias de la Lengua Española han realizado de La ciudad y los perros.
Esta cuidada edición, revisada por el propio autor y coordinada por la Academia Peruana de la Lengua, está ya a la venta en España y, en el plazo de dos semanas, estará disponible en todos los países hispanoamericanos. La publica Alfaguara y su precio será de 12,90 euros o del equivalente en la moneda de cada país.
Vargas Llosa no suele releer sus obras, pero, con motivo de esta edición, sí lo ha hecho con La ciudad y los perros y ha sentido "una gran nostalgia" de la época en que la escribió y de lo que significó para él este libro.
Su primera obra ambiciosa
Fue su primera "obra ambiciosa" y, al enfrentarse de nuevo a ella, se acordó mucho de aquellos comienzos en los que "nunca" pudo "imaginar que esta novela tendría la historia que ha tenido y, mucho menos, que 50 años después estaría todavía viva" y que se traduciría a más de treinta idiomas, comentó el premio Nobel en la sede de la Real Academia Española, donde luego tuvo lugar la presentación oficial de la edición.
Un libro no sólo es fruto de la fantasía y la imaginación, sino también de la experiencia Un libro no solo es fruto de "la fantasía y la imaginación" sino también de la experiencia vivida, y la que reflejó el gran escritor peruano en su primera novela fue el tiempo que pasó en el colegio militar Leoncio Prado, donde su padre lo matriculó para que se le quitaran las ganas de dedicarse a la literatura.
A ese colegio iban muchachos de todas las clases sociales del Perú, "con sus prejuicios, sus resentimientos y rencores". La experiencia "no fue grata" para el futuro novelista, que sufrió "mucho con la disciplina y con la violencia" que reinaba en aquel centro.
Pero Vargas Llosa le está "muy agradecido" al centro educativo porque le descubrió el país donde había nacido. Fue para él "una gran aventura" y desde entonces soñó con reflejarla en un libro.
Una novela peruana escrita en Europa
Empezó a escribir la novela en 1958, en Madrid, en su casa y en una tasca de la calle Menéndez Pelayo llamada El Jute, y la terminó en una buhardilla de París.
La novela tuvo entonces que sortear mil dificultades para superar la férrea censura franquistaEl manuscrito "estuvo rodando como un alma en pena de editorial en editorial", recuerda Vargas Llosa en el prólogo, hasta que llegó a manos de Carlos Barral, director de Seix Barral, que lo presentó al premio Biblioteca Breve y tuvo que sortear mil dificultades para superar la férrea censura franquista.
Como señalaba con humor Vargas Llosa, las negociaciones con los censores duraron "casi un año" y al final le pidieron al escritor que cambiara ocho frases.
En una de ellas sustituyó el "vientre de ballena" que tenía el coronel, director del colegio, por "un vientre de cetáceo", y en otra cambió "el burdel" por el que solía merodear el capellán por "un prostíbulo", términos que, al parecer, eran más del agrado del censor.
Inspiración en mitad de la crisis
Para escribir La ciudad y los perros el peruano se inspiró en muchos autores pero, sobre todo, en Faulkner, "el novelista que más ha influido en la literatura moderna latinoamericana". Y también le sirvió la convicción de Flaubert de que un escritor que nace sin talento, se lo puede labrar "a base de perseverancia, disciplina y terquedad".
Vargas Llosa sabe que la buena literatura hace "menos manipulable" a una sociedad, y sabe también que "los tiempos malos son generalmente buenos para la literatura".
Por eso, ahora que "estamos viviendo un período de gran incertidumbre, inseguridad y confusión, desde el punto de vista literario y cultural no es malo, sino que creo más bien que es un tiempo muy propicio para grandes empresas creativas", concluyó el escritor.-

jueves, 21 de junio de 2012

Espías en el universo

Nunca me quedó muy clara la razón de ser de la Carrera Espacial.  Al comienzo, se trataba de pelear por la hegemonía del mundo, las dos súper potencias lanzaban al espacio sus más modernos y sofisticados aparatos para espiarse mutuamente.  Quien lo hacía primero, podía considerarse como soberano absoluto del espacio aunque sea por unos meses, tiempo suficiente para que su contrincante respondiera con inventos aún más sofisticados que los anteriores y así y así hasta la eternidad… o hasta que cayó de la cortina de hierro.


Cuando la competencia terminó, sólo uno siguió con la “Carrera Espacial”.  Carrera de uno es cierto, pero fue fascinante contemplar el universo en espectaculares fotos y videos en tiempo real como jamás lo hubiéramos imaginado.  Así como también, fue terrible presenciar los accidentes que se produjeron y  que acabaron con la vida de muchos científicos geniales y profesionales respetados y reconocidos.  Hasta los mejores pueden equivocarse terriblemente.
Ahora, los vuelos de los transbordadores han sido suspendidos.  Hasta ese momento, pensaba que debido a la precariedad de nuestro mundo, el objetivo era buscar otro para empezar con el Génesis.  La cosa no resultó tan sencilla y empezaron las dificultades, una de ellas y la más importante fue: la gravedad.  Para no entrar en demasiados detalles y hacer el cuento corto, el problema de la gravedad radicaba en que ningún ser humano puede soportar gravedad cero durante periodos prolongados de tiempo.  Por ejemplo, si un hombre lograra sobrevivir al viaje de 2 años desde la Tierra con destino a Marte (supuesto objetivo),  llegaría prácticamente sin huesos y con pocas probabilidades de supervivencia.  Esto hizo imposible la ilusión de viajar a través del espacio para buscar un “nuevo hogar”.  De manera que todo se detuvo y la humanidad se dedicó a espiar al universo.
Tan en serio se han tomado la tarea, que hace unos días la NASA lanzó al espacio el nuevo telescopio orbital NuSTAR, valorado en 165 millones de dólares, para observar con resolución sin precedentes los rayos X de más alta energía del Universo.
Durante dos años buscará gigantescos agujeros negros, sobretodo uno cercano a la Tierra cuya masa equivaldría a 4 millones de soles y otros fenómenos para entender mejor la forma en que las partículas se aceleran en las galaxias activas.  Entiendo que los agujeros negros representan para la astrofísica lo que el Santo Grial representaba para la cristiandad. Se busca con ahínco la certeza física de su existencia.  
Siempre he utilizado el término de “agujero negro” para referirme al desorden que impera dentro de mi bolso, puesto que todo entra y nada sale.  Vale la pena el símil, porque he leído que un agujero negro es lo más aterrador del universo, puede tragarse galaxias enteras, nada sobrevive si es atrapado por él.   Y lo más grave es que no podríamos hacer nada para evitarlo.  Los científicos están conscientes de ello, pero saben también que de suceder lo inevitable, ninguno de nosotros sobreviviría tanto tiempo.  Las distancias y el tiempo en el universo superan nuestra mente y comprensión tan finitas. 
Stephen Hawking, que tiene una apuesta con otro colega sobre la existencia de un agujero negro en Cygnus X-1, dice que cuando se formalizó la citada apuesta en 1975 tenían una certeza de un 75% de su existencia y que hoy es del 95%, pero la apuesta todavía tiene que dirimirse. Ahora es cuando.
Estoy segura que dentro de poco recibiremos imágenes hermosas y sorprendentes del infinito y más allá.

miércoles, 20 de junio de 2012

Las 20 preguntas a Carlos Javier Eguren Hernández

Miércoles, 20 de junio de 2012

"No es bueno esperar a la inspiración. Creo que no existe en realidad. Tienes que trabajar siempre, la Musa no suele venir porque sí."

Carlos Javier Eguren Hernández fue escupido desde la ficción a la realidad el 15 de agosto de 1991 en Santa Cruz de Tenerife (Canarias, España). Estudia periodismo, a la vez que sigue escribiendo.

Ha participado en las antologías: “Cuentos Solidarios. Líneas sin Sombra. 2011” (con “Adiós, amiga… (O cómo supe que los días de perro vagabundo se habían terminado)”, “Némesis: Sangre y acero” (“Mortimer Mortis Magister (Memorias de un mal mago malo)”, “I Antología de relatos de terror Alfonso Z” (“El cementerio que reía”)…

Además, ha colaborado con las revistas Sin Nombre (artículos), Más Literatura (con “Caso terrícola contra el universo” y “El tiempo del predicador), Revista Minatura – ganadora del Premio Scifiworld- (“Rezo al dios del vapor y la miseria”), Axxón (“Historia Universal. Hoy, la pequeña asesina de estrellas”), Ultratumba (“La hija del diablo”), Ánima Barda (segunda parte de su “Cadáver pseudo exquisito” y “Arena, sangre y vapor. Una aventura de Maverick la Mil Veces Maldita”).

También ha estado en las webs de fan fic Amazing Fiction (con la línea Ultimate de Escuadrón Supremo), Action Tales (con Blade, Saw y un What if…? Sobre Hulk) y Marveltopia (con el anual de la serie “Superhumanos”).

Ahora, espera la publicación de su primera novela.

Y ahora... Las 20 preguntas

¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué fue lo que te introdujo el gusanillo de la escritura en las venas?
Comencé a escribir con los cuentos que nos mandaban a hacer en la escuela. Tuve la suerte de tener una maestra que fomentaba que escribiéramos relatos. Tendría menos de diez años.
Después vi “Star Wars” y leí “Harry Potter” y “El Señor de los Anillos”. Esas obras fueron las que me hicieron querer escribir y ese gusanillo, hasta ahora, me ha durado.

¿Tienes algún truco a la hora de escribir que quieras compartir con nuestros lectores?
El truco principal es, más bien, un consejo: leer mucho, es lo que te da herramientas para tratar tus historias.
Escribir una historia que te motive lo suficiente para no abandonarla, pensar en ella de forma constante, corregir, releer, buscar los diálogos naturales interpretándolos… No son grandes trucos, pero a mí me funcionan.

¿Qué te inspira?
Tergiversar frases, buscar ideas, fijarme en la gente que me rodea, ver películas, leer libros… Aunque no es bueno esperar a la inspiración. Creo que no existe en realidad. Tienes que trabajar siempre, la Musa no suele venir porque sí.

¿Te has enfrentado alguna vez a la página en blanco? ¿Qué hiciste para superarlo?
Sí, siempre es lo que haces antes de empezar a escribir. Mi consejo es pensar mucho y luego empezar a teclear. Me suele funcionar. Los bloqueos se rompen con trabajo.

¿Qué es para ti escribir?
Mi vida, por cursi que suene. No la entiendo sin tener una historia que contar. Creo que no he pasado un día sin escribir desde hace mucho tiempo.

¿Te basas en personas reales para construir tus personajes?
Intento que no, porque no siento que esté creando y sí estoy “vejando” la imagen de alguien que conozco. No obstante, a la hora de escribir hay muchas cosas que te influyen, la forma de mirar o de hablar de alguien, por ejemplo.

¿Cuál es tu objetivo a la hora de escribir una historia?
Contar una buena historia que cambie al lector, que le aterrorice, fascine, divierta… Es decir, que tu arte consiga conmover. De lo contrario, para mí no sirve.

¿Prefieres escribir novela o relato?
Depende de la historia que quiera contar. Son dos géneros excelentes. También incluiría el teatro. La poesía me parece buena, pero soy incapaz de escribirla (y de leer la que es demasiado simbólica o rebuscada).

¿Qué es lo más difícil de escribir una novela?
La constancia. Intentar no dejarte llevar por la idea que se te cruce en ese momento o cansarte de tus historias. Lo importante es eso: no detenerte. Gracias a ello, logras terminar, corregir y me atrevo a decir que publicar tu novela.

¿Tienes algún tipo de manía al escribir?
Suelo escribir con música, porque me ayuda a imaginar escenas o transcribir tiempos. También suelo escribir de noche, pero no tanto por placer, sino porque es cuando puedo.

¿Escribes con papel y bolígrafo o con ordenador?
Escribo con ordenador, a veces con bolígrafo si tengo que estudiar y no quiero encender el PC.

¿Lo tienes todo bien atado cuando comienzas a escribir una historia o prefieres ir improvisando sobre la marcha?
Estructuro mi historia alrededor un esquema, pero luego, a medida que voy escribiendo, amplío o cambio cosas. No es bueno tener todo demasiado marcado y forzar la historia ni tampoco ir con el rollo bohemio de escribir lo que se te ocurra, sin pensarlo. Al menos, a mí no me funciona.
Necesito que mis personajes vivan y decidan por ellos. Suele pasar, aunque puede sonar raro para alguien que no escribe.

¿El escritor nace o se hace?
No lo sé. Yo creo que me hice con ocho o nueve años y tengo veinte, creo que he sido más tiempo escritor que otra cosa, así que ¿quién sabe?

¿Cuánto tiempo pasa desde que se te ocurre una historia hasta que terminas una novela?
Depende de la novela. En la última, creo que tardé unos seis meses. Escribo rápido, pero me detengo a releer, corregir y pasárselo a mi lectora de pruebas.
Por el camino, se me cruzan otras historias que deseo escribir y que aún no he escrito y esperan serlo. Por tanto, no es algo que pueda aplicar como una ciencia exacta en cuanto a mi trabajo.

¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla? ¿Por qué decidiste no hacerlo?
No, no mucho al menos. Siempre tenemos un día en que pensamos que todo lo que escribimos o hacemos es una basura, pero creo que tenemos que seguir adelante. El acto de escribir debe ser un disfrute, nunca un sufrimiento. Si es lo contrario, sé sensato y deja de escribir. Huimos de lo que nos hace sufrir, seguimos lo que nos hace feliz.
Si he seguido escribiendo durante tanto tiempo es porque me gusta. Quizás, nací para esto. No he abandonado por eso y porque me sería muy complicado pensar en cómo seguir mi vida si no escribo, es decir ¿qué haría por las noches? ¿Qué iría pensando mientras voy por la calle? ¿Cómo divagaría?

¿Crees que los autores noveles están “marginados” hoy día?
Todo el mundo ha sido novel. Todos han tenido que partirse la cabeza para que les publiquen. Bueno, creo que todos, puede que haya alguna excepción (lo que me parecía de lo más odiable).
Creo que antes todo dependía de la editorial de turno, ahora Internet abre un nuevo camino.
Estamos en un momento de crisis, pero la crisis no es sólo económica, sino de modelos estructurales y de ideas. Pero “crisis”, para mí, significa “oportunidad”.

Gracias a la red de redes podemos publicar en las diversas revistas digitales, web de fan fic, antologías… Que han ido proliferando con el auge de Internet.

¿Cuál crees que es el mayor error de un escritor?
La falta de humildad y la pereza. Si somos más humildes, siempre podremos aprender de las críticas o lo que leamos, a la vez que no nos endiosamos pensando que somos mejores que los demás por ser escritores. En cuanto a la pereza, conozco a muchos escritores que dicen serlo, pero no escriben. Creo que ser vago es el mayor enemigo de cualquier profesión, debemos luchar siempre contra la desidia.

¿Piensas que hace falta publicar con un gran sello para que el lector disfrute con la lectura?
El lector puede disfrutar con cualquier historia que le guste, aparezca donde aparezca, porque no todo lo editado por una editorial o un blog (o lo que sea) es genial y disfrutable.

¿Quién se esconde tras el autor?
No sé, si está escondido no creo que podamos encontrarlo (si no, no estaría escondido. ¿No?).

¿Qué genero/s te gusta escribir? ¿Por qué?
Me gusta contar historias, no me importa tanto el género (a veces, ni sé cuál es el género que estoy contando). Eso sí, voy a decir algo simple: empecé con la fantasía y la ciencia-ficción. Siento predilección por la fantasía, pero si hay que contar una historia más realista, se cuenta. Todo sea por el arte y por el disfrute que pueda causar en el lector y en el autor.

Muchas gracias por esta oportunidad. Un saludo.

Podéis encontrar a Carlos Javier Eguren en:

"Energía verde"

Amo la tecnología porque nunca deja de sorprenderme.  Más aun cuando nos da señales haber comprendido el mundo que nos rodea, de sentirse parte de él y de sentirse responsable de su cuidado.


Hace como un mes adquirí un hermoso bicho tecnológico que me hace la vida más sencilla y feliz. Y lo mejor de todo, me entretiene. Me gustó tanto que me embarqué en una compra, casi "millonaria" dada mis ínfimas posibilidades económicas, de accesorios y aditamentos.


Pensé que mi compra era "el non plus ultra" en cuanto a tecnología se trataba. Pero me equivoqué. Hace dos días ingresó a mi bandeja de entrada un correo electrónico de la empresa Amazon, mi proveedor de "engreímientos". Promocionaban su más reciente producto: un cargador solar para celulares. ¿Cómo es eso? Pues simple: un aparato que se carga con la luz del día y luego puede servir para cargar la batería del teléfono celular.


Me fascinó la noticia pero me asustó el precio. Así que decidí investigar. Para mi sorpresa, no era ninguna novedad. Encontré 266,000 páginas con resultados en Google, con precios que oscilaban entre S/.9.00 hasta S/.110 Soles  Con los más variados tamaños, modelos y colores.  Soporta corriente eléctrica también y cuenta en su interior con un batería de litio (el mineral no la medicina) que le permite almacenar la energía recibida. Así que si estamos desesperados por recargar el aparato en menos tiempo, podemos conectarlo a una toma de energía eléctrica o al encendedor del auto. En este caso el cargador sólo demorará una hora en estar listo.


Otra cosa interesante, es que viene con diversos adaptadores que permiten al cargador funcionar con dispositivos móviles que tengan distintos tipos de conectores: USB, mini USB (utilizado por los celulares Motorola y algunos reproductores digitales) y para los celulares Samsung, Nokia, LG y Sony Ericsson.


Faltaba más!!!. ¡Un aparato de "sangre fría"! que no necesita ni sol ni calor justo cuando la Tierra necesita un plan de emergencia. INFALIBLE!!! Muchos dicen que nada es infalible, pero creo que este aditamento lo es.  Es decir, tendremos energía garantizada para nuestro celular, a menos que sea de noche o que el sol desaparezca del universo, algo improbable al menos durante los próximos seis mil millones de años.


Recuerdo que cuando trabajaba en un campamento minero, la energía era escasa y los trayectos largos.  Los celulares se descargaban siempre.  Qué útil para las labores diarias habría significado tener uno de estos aparatitos en la operación.   Entiendo que en muchas partes del mundo se utilizan  paneles solares para hacer "funcionar" una casa.  Lamentablemente, extremadamente caros.  Para nuestra realidad, de urgencias y de carencias, de pobreza extrema y de abandono.  Es casi casi una utopía.


Como siempre, la tecnología de última generación y sus beneficios seguirán reservados para quienes pueden adquirirlos por comodidad y no para quienes deben tenerlos por necesidad.  El cambio es urgente y debería ser constante.


Aparentemente, la energía verde comienza a dominar el panorama tecnológico, especialmente la energía solar. 

martes, 19 de junio de 2012

Paul Krugman: bienvenidos a los años 30

Martes, 19 de junio de 2012
Fuente: Blog Jaque al Neoliberalismo


La historia se repite y la nueva gran recesión está dando paso cada día más a una nueva gran depresión, dado que se han cometido los mismos errores del crack financiero de 1929. Esta vez Paul Krugman es quien dice que nos adentramos en la peligrosa vorágine de hace 80 años.

Paul Krugman
El País

Martin Wolf es mordaz (y con razón). “Hasta ahora nunca había comprendido cómo pudo suceder lo de los años treinta”, escribía el columnista de The Financial Times en una tribuna de opinión 
publicada el 5 de junio. “Ahora sí. Lo único que se necesita son unas economías frágiles, un régimen monetario rígido, un debate intenso sobre lo que hay que hacer, la creencia generalizada de que sufrir es bueno, unos políticos miopes, una incapacidad para cooperar y el no anticiparse a los acontecimientos”.

En el momento justo, el Banco Centra Europeo (BCE) se negó a rebajar los tipos de interés o anunciar otras políticas que pudieran ser de ayuda. Porque, ¿qué razón podía existir para tomar cartas en el asunto? Los estudios indican que la economía de la eurozona está hundiéndose, y España se encuentra al borde del abismo. ¿Y la inflación? Está cayendo rápidamente, lo cual es malo teniendo en cuenta las circunstancias.

Dudo que la decisión del BCE entrañe una lógica económica concebible. Creo que solo puede interpretarse como una especie de negativa a reconocer, aunque sea implícitamente, que algunas decisiones del pasado fueron erróneas. Al igual que Wolf, empiezo a ver cómo sucedió lo de los años treinta.


Las ganas de castigar

He oído varios intentos de explicar la extraña negativa del BCE a bajar los tipos de interés pese a la escalada del desempleo y el descenso de la inflación y, por encima de todo, los problemas particulares de una unión monetaria que probablemente no sobrevivirá a menos que la demanda general sea fuerte. El argumento más popular parece ser que el BCE quiere “tener a los políticos contra las cuerdas”, haciéndoles saber que no serán rescatados a menos que hagan lo necesario (sea lo que sea eso).

Realmente, esto no tiene ningún sentido. Si hablamos de imponer austeridad y recortes salariales en la periferia, ¿cuántos incentivos más necesitan esas economías? Si hablamos de una unión fiscal más amplia o algo similar, ¿qué parte del inminente desmoronamiento de todo el sistema no entienden supuestamente los alemanes? ¿Es lógico suponer que reducir las tasas de recompra en 50 puntos básicos socavaría en cierto modo medidas que de lo contrario se tomarían?

Lo que a lo mejor sí tiene sentido es una explicación en dos partes. En primer lugar, el BCE no está dispuesto a reconocer que sus políticas anteriores, sobre todo las subidas de los tipos de interés, fueron un error. En segundo lugar –y esto es más serio– sospecho que estamos ante la vieja mentalidad del “trabajo de las depresiones” de Joseph Schumpeter: la idea de que todo sufrimiento cumple de algún modo un objetivo necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque solo sea ligeramente. 

Esta doctrina tiene un atractivo emocional innegable para la gente que se siente cómoda. También es una completa locura si tenemos en cuenta todo lo que hemos aprendido sobre economía estos últimos 80 años. Pero corren tiempos de locura enfundada en trajes caros.

sábado, 16 de junio de 2012

El hombre que obligó a cambiar los manuales de psicología

16 de junio de 2012

En 1969, el psicólogo David Rosenhan y un grupo de siete voluntarios perfectamente cuerdos se presentaron en las oficinas de admisión de 12 instituciones mentales en Estados Unidos.

Usando identidades falsas, y pretendiendo tener síntomas que no tenían, todos lograron hacerse internar como pacientes.

No se trató de una broma del día de los inocentes, estos falsos dementes comandados por Rosenhan tenían una misión: cuestionar la capacidad de la psiquiatría de distinguir entre la locura y la cordura.
En la entrevista de admisión, los pseudopacientes aseguraron escuchar ruidos, luego voces. Pero una vez adentro, abandonaron sus síntomas y comenzaron a comportarse de manera normal.

"Para David, un científico es alguien que mira a su campo de estudio con escepticismo y ve cuáles son los problemas. Su temor era que la gente resultara dañada por la psiquiatría", le dijo a la BBC Florence Keller, psicóloga clínica y amiga de Rosenhan.

Impostores

Durante su estadía en el hospital para enfermos mentales, Rosenhan fue tomando notas sobre su experiencia. El siguiente, es un extracto de su diario:

"El asistente me llevó a una sala y señalando una silla me dijo: 'Te perdiste la cena pero te buscaré algo para comer. Siéntate donde quieras', y se marchó. Esperé más de una hora y media. A eso de las 18.15 llegó otro asistente con una bandeja. 'Esta es tu cena', dijo, y se fue".

"Yo me sentía incómodo, no sabía dónde estaba el baño, donde iba a dormir o dónde estaban mis cosas. ¿Qué es lo que hace uno aquí?, me pregunté. ¿Hay algún teléfono? ¿Puedo llamar a mi esposa y a mis hijos? ¿Cuándo voy a ver a un médico? (....) Tuve que esperar hasta las 22.45 para que un asistente me muestre donde iba a dormir. Me prestaron muy poca atención, como si no existiese".
De hecho, según explicó Rosenhan en el estudio que publicó posteriormente en la revista Science-titulado On being sane in insane places-, el personal sólo estuvo en contacto con los pseudopacientes internados un promedio de 6 minutos al día.

Y a pesar de que Rosenham les dijo a sus médicos que ya se sentía mejor y que quería irse, lo retuvieron allí durante 52 días.

En promedio todos los pacientes del grupo de Rosenham permanecieron internados por un total de 19 días. Pero, lo más llamativo, es que ningún miembro del personal se dio cuenta de que eran impostores.

La clave está en el contexto

"Lo más interesante del estudio es cómo el contexto informa todo", explica Keller. "Si ves un hombre con un arma asumes inmediatamente que es un criminal. Si el contexto es un estudio de cine y a su alrededor hay cámaras, el contexto indica que el hombre es un actor".

"Para David, el contexto de una clínica psiquiátrica hace que cualquiera que sea un paciente parezca sufrir alguna patología. O, que un comportamiento que parece completamente normal en la casa o en la ofiicna parezca el síntoma de un desorden cuando se lo observa en un hospital", añade Keller.

Curiosamente, aunque los médicos no notaron nada inusual en los pseudopacientes, los auténticos pacientes sí notaron la diferencia.

"Algunos decían cosas como 'tú no estás loco, tú debes ser un maestro, un periodista o algo así. Tú debes estar estudiando este hospital", cuenta Hank O'Laura un alumno de Rosenham que en ese momento tenía 19 años.

Cuando los médicos le dieron el alta a Rosenhan y al resto de los que participaron en el experimento, lo hicieron diciendo que los pacientes estaban mejor, pero dejando en claro que no estaban curados.
Esto quiere decir que la supuesta esquizofrenia se mostraba en remisión, pero que continuaba en estado latente.

Cambios fundamentales

Cuando Rosenhan publicó los resultados de su investigación en 1973 fue como si alguien hubiese lanzado una bomba contra el establishmentde la psiquiatría. El público quedó fascinado, y los profesionales de salud mental lo odiaron. El estudio fue duramente criticado por su metodología y por sus conclusiones.

Rosenhan fue acusado de usar engaños y trampas, y las autoridades de uno de los hospitales lo desafió a que enviase todos los pseudopacientes que quisiera, asegurándole que reconocería a todos.
El médico accedió. Cuando el experimento finalizó, el hospital con orgullo dijo haber reconocido a los 41 impostores.

Pero lo cierto es que Rosenhan no había enviado a ninguno.

Más allá del revuelo que causó, el experimento logró que se reescribiese el manual de diagnóstico psicológico en Estados Unidos y que se reevaluara la relación médico-paciente en las instituciones mentales.

Rosenhan continuó enseñando psicología hasta su muerte, en febrero de este año.

viernes, 15 de junio de 2012

Utilizando la investigación como excusa para no escribir


June 14, 2012 
 
 
Investigar es algo importante, tanto cuando escribimos ficción como cuando escribimos no-ficción. Investigar el detalle o la información es importante y necesario. El problema es cuando convertimos la investigación en la excusa perfecta para no escribir.

Aun tengo que investigar, es en muchos casos la excusa perfecta para no escribir. Te hace sentir que estas haciendo algo que puede ser útil e importante.

Mucha gente que aspira a terminar su libro, su historia o su documento científico; pasa horas (y pierden horas) en nombre de la investigación. El momento en el cual investigar porque es importante se convierte en investigar porque es una excusa para no escribir es casi imperceptible. Inclusive en muchos casos la persona no se da cuenta de que es una excusa y piensan que es una razón real para no escribir.

Esa es una de las lecciones mas difíciles que he tenido que aprender. En mi próxima novela (Otoño 2012), parte de la historia pasa en España, específicamente en Rioja. Podía haber bebido mas vino de Rioja en nombre de la investigación, pero de ese modo uno nunca llega a escribir. ¿Como se si mi investigación realmente refleja la esencia de Rioja o de su fantástico vino?. Honestamente no lo se. Pero diez horas mas de investigación, no me va a dar una mejor respuesta. Seguir investigando seria la excusa perfecta para nunca terminar de escribir la historia y ademas no sentirme mal porque no lo estoy haciendo. Sin duda mientras mas cosas escribía y pasaban en la historia tuve que regresar e investigar mas cosas, pero siguiendo una regla simple: no podía investigar en la hora en la que estaba escribiendo. El resultado, el borrador de mi novela.

¿Que estas buscando escribir? ¿Cuanto mas del proceso de investigación que crees que tienes que hacer es realmente una necesidad y cuanto una excusa para no escribir? ¿Que pasaría si empiezas a escribir aun cuando no tengas tu investigación culminada?
(Voy a hacer una pausa, si quieres ve a You Tube o Pinterest, yo estoy investigando algo un poco mas)
Ya de regreso, una hora de investigación que resulto inútil a este Post, pero que sin duda alguna me hubiese ayudado a nunca terminarlo.

Es momento de dejar de investigar y empezar a escribir, de dejar de usar el proceso de investigación como excusa. Es momento de sentarse, frente a la pagina en blanco, enfrentar los miedos, las musas y los demonios; pues es solo cuando enfrentemos a estos que podremos sacar las palabras de donde estan cautivas de las excusas y los miedos.

jueves, 14 de junio de 2012

Con el tiempo...

 ...aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querras volver a tu pasado...

 ...te das cuenta que casarse sólo porque “te estás quedando” es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso...

...comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas...

 ...te das cuenta de que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla...

...te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero...

...entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas...

...aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida...

...aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes...

...comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual...

...te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible...
...te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados...

...aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes...

...comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas...

 ...te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante...

...aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo...

ante una tumba...

...ya no tiene ningún sentido...
Mi agradecimiento, para los que ya no estamos juntos, por todos los momentos buenos y malos que nos tocó vivir...
Y a todos con los que ahora estoy pasando momentos geniales... gracias por estar.. por ser... y por estar allí !
Una reflexión...
“El hombre se hace viejo muy pronto y sabio demasiado tarde”.
...Justamente cuando:
“YA NO HAY TIEMPO”

viernes, 8 de junio de 2012

Capitalismo Posner


8 junio, 2012 Traducido por Lucas Ghersi.

Por Gary S. Becker y Richard A. Posner
Republicado y traducido con permiso de los autores.
 
Enfoque de Derecho y Economía (revista virtual)

El artículo original se encuentra aquí:

Estoy totalmente de acuerdo con Becker cuando dice que el capitalismo es un sistema económico superior a cualquier otro que se haya implementado, siendo principalmente las alternativas el socialismo y el comunismo. La mejor prueba de esto es que de los 194 países que hay en el mundo solo logro pensar en dos que no son capitalistas: Cuba, que sin embargo se mueve lentamente en dirección al capitalismo, y Corea del Norte, el fracaso económico más grande del planeta.

Sin embargo, esto significa que el capitalismo es una condición necesaria para el éxito económico mas no una condición suficiente. Muchas de las naciones del mundo, aunque capitalistas, funcionan bastante mal -no tan mal como Corea del Norte, pero bastante mal-. Los ingresos per cápita de los países capitalistas desarrollados tales como EEUU, Canadá, Alemania, Gran Bretaña y Japón exceden con creces aquellos de los países capitalistas más pobres que, además, son la mayoría.

Por lo tanto, la pregunta que debe responderse es ¿además del capitalismo qué necesita un país para poder prosperar? Sabemos que no es necesario tener recursos naturales abundantes o contar con una población grande. Pero sí es necesario un sistema legal y político que proteja los derechos de propiedad, que garantice amplias esferas de libertad económica, que minimice la corrupción, que controle las externalidades dañosas (como la contaminación) y subsidie las positivas (como la educación), que distinga entre la igualdad de oportunidades (que promueva) y la igualdad de ingresos (que promueva solo en cuanto a combatir la pobreza), que reciba y asimile la llegada de inmigrantes capacitados y pudientes y que (en protección de la libertad económica) evite la propiedad o control estatal de la actividad empresarial. Para crear y mantener un sistema legal y político con esas características también es necesario desarrollar una cultura que respete el éxito empresarial, la competencia, la toma de riesgos y el consumismo puesto que, como sostuvo Keynes, el consumo empuja la producción.

Una combinación así es muy difícil de conseguir; ninguna nación en el mundo lo ha conseguido. La variación cultural e institucional de país a país es muy grande y determina el nivel de éxito económico relativo que cada estado asegura para sí.

Dado que existe tanta variación entre países capitalistas -tanto que puede salir mal con un sistema capitalista debido a la complejísima estructura social y estructural que el capitalismo requiere para tener éxito en maximizar el bienestar social- debemos evitar la complacencia. Esta fue un factor importante del súbito descalabro económico que aconteció en setiembre del 2008 cuyas consecuencias seguimos sintiendo el día de hoy.

Cuando empecé mi labor docente a fines de la década del 60, el economista Harold Demsetz enseñaba acerca de la "Falacia del Nirvana". Él definía este concepto como la creencia de muchos economistas de que cualquier falla de mercado, tales como los monopolios, la contaminación o la poca oferta de bienes de necesidad pública, se podía solucionar de forma poco costosa a través de la intervención gubernamental. Si eso fuese verdad, entonces el Nirvana (en el sentido de "paraíso", que no es realmente el significado de la palabra; este es más cercano a "olvido[1]<file:///C:\Documents%20and%20Settings\ferperma\Mis%20documentos\Downloads\Capitalismo%E2%80%94Posner.docx#_ftn1>") sí se podría alcanzar. Pero como sostuvo Demsetz, ello no es cierto. Así como existen fallas en el mercado existen, también, fallas en el accionar del gobierno, y estas tienen que ser consideradas para decidir si el gobierno debería intervenir en cuanto a las fallas del mercado y cómo debería hacerlo.

Con el correr del tiempo, sin embargo, una falacia del Nirvana inversa se apoderó de muchos economistas, notoriamente Alan Greenspan. Esta es la idea de que el capitalismo es un sistema que se autoregula; las fallas de mercado, salvo pocas excepciones, se corrigen a sí mismas o son menos dañosas que los intentos estatales por enmendarlas. Esa forma de pensar influenció la laxitud regulatoria que, a su vez, contribuyó (decisivamente, en mi opinión) al colapso financiero del 2008 y la consiguiente depresión mundial, contra la creencia que tenían hasta ese momento muchos economistas de que nunca más habría una depresión significativa. Greenspan y los economistas y políticos de igual postura se equivocaron al pensar que el capitalismo se regula a sí mismo; ignoraron necesidad de una estructura institucional y una cultura que marcan la diferencia entre un país exitoso y uno no exitoso.

La estructura institucional de los Estados Unidos está bajo presión. Estaríamos en una peligrosísima situación si es que el dólar no fuese la principal divisa internacional de reserva y la Eurozona no tuviera tantos problemas fiscales. Tenemos una enorme deuda pública, infraestructura peligrosamente descuidada, un sistema penitenciario sobrecargado, una aparente inhabilidad para lidiar con problemas mediambientales graves como el calentamiento global, un sistema educativo oneroso e inadecuado, políticas migratorias insensatas, una epidemia de obesidad vergonzoso, un sistema de salud desmedidamente caro, una tasa de desempleo estructural que posiblemente esté creciendo, estados y gobiernos locales en crisis fiscal, un sistema tributario malogrado, un sistema de patentes disfuncional, y una desigualdad económica que podría crear tensiones sociales serias pronto. Para poder conseguir sus objetivos el sistema capitalista norteamericano necesita muchísimos arreglos.

Nota del traductor: el autor utiliza la palabra del inglés "oblivion", de difícil traducción directa.

Acerca del autor:

Gary S. Becker es un economista estadounidense, profesor de Economía y Sociología en la Universidad de Chicago, y ganador del Premio Nobel en Economía de 1992. Richard A. Posner es un jurista, juez y economista estadounidense, pionero del Análisis Económico del Derecho y profesor en la Universidad de Chicago.

CARACTERÍSTICAS DEL POPULISTA

En este vídeo podrás identificar al político populista con ejemplos de la vida real en la realidad peruana que por desgracia no ha tocado vi...